Este procedimiento es ideal para casos donde el deudor muestra intención de pago o donde se busca evitar enfrentamientos legales.
✅ Cuando el impago es reciente y hay posibilidad de llegar a un acuerdo.
✅ Si la empresa o particular deudor sigue operando, lo que facilita la negociación.
✅ En situaciones donde el juicio podría ser costoso y poco rentable en comparación con la deuda.
✅ Para evitar dañar relaciones comerciales, permitiendo una resolución más diplomática.
En Bufete Zamora sabemos cuándo aplicar la vía amistosa y cuándo es momento de recurrir a la vía judicial.